La Operación Pañal: consejos para superarla con éxito

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¿Cuándo y cómo dejar el pañal? Seguro que si tienes un bebé, esta pregunta se te ha pasado por la cabeza más de una vez. Hay muchísima incertidumbre en torno a esta etapa, ya que es un momento muy importante en la autonomía del niño, comparable a cuando comienza a andar. Hoy te traemos las principales claves de la operación pañal.

1 – No lo fuerces: adáptate al desarrollo del niño y escoge bien el momento

Lo primero que tienes que saber es que, como en todo, cada niño es un mundo. No hay una edad específica a la que tu peque debe dejar el pañal, el control de esfínteres no se puede forzar, ya que va ligado al desarrollo madurativo del bebé. Por eso no conviene forzar, sino estar atento a las señales que te enseñarán que tu peque ya está preparado para intentarlo.

Además, es importante que escojas bien el momento adecuado. Debe ser una época en la que no haya muchos otros cambios y donde podáis tener tranquilidad y, a ser posible, pasar bastante tiempo en casa. Se suele recomendar que sea en periodo de verano, ya que así el niño podrá ir sin ropa en la parte de abajo, y si tiene algún escape, no cogerá frío.

No te generes unas expectativas en cuanto a tiempo/resultados ni presiones al niño ya que los resultados pueden ser contraproducentes.

2- Prepara todo lo necesario

Cuando comiences con el proceso, es importante que tengas preparado todo lo que puedes necesitar:

Orinal, adaptador de WC. ropa interior de repuesto, pañales tipo braguita….

Para ello, involucra al niño todo lo posible en el proceso, por ejemplo dejando que elija el orinal que más le gusta, que escoja el color de su ropa interior… Incluso puedes dejarle un tiempo para que juegue con los nuevos accesorios, para que se familiarice y haga una asociación positiva de los mismos.

3- Predica con el ejemplo: crea rutinas y asociaciones

Para que tu hijo tenga curiosidad y ganas de dejar el pañal, lo mejor es que vea como su familia hace uso del WC, hablar sin tapujos de pis y caca y de cómo «cuando eres mayor ya no usas pañal». Además es muy positivo crear unas rutinas que se asocien al momento de ir al baño: tirar de la cadena, lavarse las manos, etc.

Puedes empezar a sentarle en el orinal o adaptador, con el pañal puesto, para que poco a poco asocie para lo que sirve. Es necesario que el niño aprenda a identificar las señales por lo que conviene preguntarle de vez en cuando si tiene ganas de hacer pis o caca, aunque tampoco hay que volverle loco o agobiarle.

4- Integra el proceso de manera lúdica

Aunque ya hemos comentado que no es un proceso que se pueda o deba forzar, lo cierto es que sí se puede ayudar un poco a preparar el momento. Los niños aprenden jugando, por eso esto debe ser también parte del juego. Hay numerosos cuentos con los que abordar el tema, además de juegos y muñecas. La preparación comienza meses antes y observando al peque podrás realmente averiguar si está o no preparado para dar el paso.

Una vez inmerso en la etapa, no se debe regañar al niño cuando tenga algún escape sino tratarlo con naturalidad, sin embargo, sí es bueno celebrar los triunfos y felicitarle o incluso premiarle cuando lo haga bien.

5- Paciencia y más paciencia

Lo más importante es que te mentalices muy bien antes de empezar este proceso, bajo ningún concepto hay que avergonzar al niño o castigarle por no poder controlar sus esfínteres correctamente. Debe tener confianza y sentirse apoyado en esta nueva aventura, que va a llevar tiempo.

Para ello también se recomienda comenzar con la retirada del pañal durante el día y al cabo de unas semanas, cuando esté más afianzado el proceso, hacerlo por la noche.

¡Ánimo con el proceso!

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